viernes, 25 de mayo de 2012

Necedades y cambio


Tenemos la sensación de que las cosas son cómo son y lo serán así siempre. A pesar de ser conscientes de que el cambio existe, no acostumbramos a interiorizarlo y a integrarlo en nuestras vidas.
Cuándo miramos hacia adelante, siempre lo hacemos manteniendo nuestra vida cómo está con pequeños cambios previsibles y, sobretodo, controlados:  una semana (o quincena, o mes) de vacaciones que rompa la rutina, un cambio en el mobiliario de casa, un nuevo curso (hobby, libro) que suponga un reajuste de horarios.

Y así vivimos sin sobresaltos, pasando un día tras otro en una estructura férreamente controlada de rutina más o menos cómoda. Supongo que eso nos da seguridad y nos permite un cierto grado de control. O una ilusión de que controlamos las cosas…

Pero la vida te puede cambiar en un minuto. O en un segundo. En un instante y cuándo menos te lo esperas, todo aquello que dabas por sentado puede adquirir un nuevo matiz, una nueva dimensión. Puede volverse brillante cómo la explosión de una supernova, o oscura y profundamente triste. No importa lo seguro que estés de la estabilidad de lo que te rodea. El material más duro puede romperse si se utiliza la frecuencia adecuada.

Vivir con esa incertidumbre no es fácil. Hay que asumir que el cambio forma parte de nuestras vidas y que pretender estabilidad eterna es de necios… Pero cuán necios podemos llegar a ser a veces!
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1 comentario:

Lumen dijo...

Y tan anguistioso como que un cambio drástico altere tu vida, es el hecho de saber que eso puede suceder en cualquier momento.

SUS...PIRO

Tanto aire exhalado sin sentido... intentaré hacer algo productivo con él y convertirlo en palabras.